Introducción

Uno de los factores más determinantes en el crecimiento de Argentina, fue el hecho de contar con una extensa red ferroviaria. A comienzos del siglo XX, se tendieron centenares de kilómetros de vías en zonas totalmente deshabitadas, donde luego nacieron poblaciones gracias a la llegada del tren. Esto ocurrió en la época en que Argentina se encontraba entre los 10 países más ricos del mundo.



Desde hace varias décadas, existe una política sistemática de destrucción del ferrocarril, que llegó a un punto de inflexión en 1993, con la supresión de los servicios de larga distancia de pasajeros.



Este Blog tiene como objetivo mostrar Fotos, Videos, Historia, Noticias, relacionadas con el ferrocarril en nuestro país.




jueves 15 de diciembre de 2011

Cuento: El Vagabundo de la Estación

Por Eduardo Thompson


En un populoso pueblo del interior de la Provincia de Buenos Aires,justo ahi donde se juntan tantas lagunas- que no se entiende para que hay espacios de tierra entre ellas - era habitual en los bares de la zona comentar entre sus parroquianos viejas historias de misterio y suspenso.Costumbre pasada de boca en boca, cuando se juntaban a la tardecita a charlar, tomar unas espirituosas, jugar algunas cartitas, escribir., dibujar ... y en fin,todo lo que se podía hacer gracias a que todavía no había tele,esa gran¨espantareuniones¨de hoy día.

Pero había una de esas historiasque ocupaba todas las bocas y movilizaba todas las lenguas flojas,permanentemente...

La de esa alma errante,la de Juan el agricultor, que aparecía por la vieja estación sin horarios fijos,aunquecon preferencia de un lugar especialpara él ,donde había tenido“SU” problema...

Según se sabe,los días de grandes tormentas aparecía en la punta del andén“para afuera “y en especial durante tormentas de mucha actividad eléctrica,con ensordecedores truenos y...esos fatídicos rayos...

Era evidente queaun en la oscuridad propia de una tormenta,esa alma buscabala luz. 

Fue en ese día especial - recordatorio de su partida hacia algún otro universo oestado del alma -en que pasó algo extraordinario,y memorable. 

Versiones inquisidoras de otros paisanos, hasta ahora no desmentidas,hablan aunque de una manera confusa delo mismo:¿que estaba haciendo Juan en ese molino ?...si ya no podia ver venir los trenes allá a lo lejos....si ya casi ni pasaban... 

Sabedor de muchas cosas y meterete como todo curioso,se había trepado a la torre del mecánico engendro, porque éste se había trabado con fuertes vientosy por culpa de elloya no acompañaban sus musicales chirridos los silencios de las tardes. 

Juan distraído y absorto por lo que estaba haciendo no se percató del tormentón que lo estaba envolviendo..y seguía.. 

De pronto la fuerte lluvia,los truenos,el vientazo,y Juan seguía.. 

De pronto los relámpagos.....y BRAAMM,ese terriblerayo,justo allí. Nunca encontraron su cuerpo. Tampoco las aspas del molino... 

Pasaron muchos años .Ya ni el tren lechero circulaba .El antiguo poblado fue transformándose en una ciudad con pretensiones creciendo sin detenerse y como era lógico ,hacia zonas mas cercanas a la ruta,por donde ahora pasaban tantos micros insulsos, sin la magia que siempre envuelve la llegada de toda formaciónde vagones contodos sus sonidos,y sus luces. 

Y que cosa!En el antiguo campo de Juan, cercano al tendido ferroviario yabandonado desde loocurrido ypor esas cosas del destino construyeron el primer Shopping, desde el cual se accedìa a la vieja estación,hoy reciclada y transformada en museo,aunque con todas las instalaciones y vías intactas.

Ni bien inaugurado ese lugar , el alma de Juan comenzó una incesante búsqueday peregrinaje,hacia la luz.

Todos los testigos coinciden en que siempre aparecía con las tormentas...Se repetía la historia en el mismo lugar,cerca del metálicotanquede agua y molino,como tratando de recuperar su pasado...

Siempre de mameluco. Con la mirada perdida en el horizonte. Inmóvil, empapado por la lluvia,sin emitir sonido ni palabra,envuelto enesatenue pero perceptible luminiscenciaque atemorizaba por su sola presencia a su eventualesobservadoras,las viejitas típicasvestidas de negroque visitan los sombreados andenes como aguardando a sus viajeros eternos ....

Sus apariciones se acrecentaron.Se hizo conocido.Ya tenia título.Yaera...“ el fantasma vabagundo de la estación”.

También había desaparecido el temor de todos pues era inofensivo. El sólo estaba paradito allí. Imperturbable. 

No obstante,algunos ya comenzaban a visitar el lugar durante las tormentas para tratar de verlo,pero llenos de curiosidad casi morbosa,y hasta a veces vociferándole insensateces. 

Esto si hizo que Juan se molestara.Alli comenzaron los roncos quejidosque mostraban un profundo dolor. Ese dolorde quien tiene su alma atrapada entre los dos mundos. El de los vivos y el de los que ya conocen el misterio de la vida eterna. 

Esas mismas viejitas fueron las que comenzaron a desviar sus plegariaspara calmar losquejidos crecientes de Juan ,que ya se mantenía casi estático junto al incompleto molino y tanque de chapa de la punta del anden,que usaban las¨vaporeras ¨.... 

Hasta que llegó el día del milagro.El mismo escenario,unaterrible tormenta..,la incesante lluvia, los rayos.. ese frío que calaba los huesos, Peroesta vezfue distinto.Ya habia tenido mucho dolor... 

Las viejitas con su tremenda fe y sus plegarias lo lograron. 

De pronto junto alpozo apareció entero y brilloso,el molino, como brotado desde el fondo de la tierra funcionando como nunca y casi simultáneamenteel último gran rayo...y sí,desplomándose también sobreJuan,como aquella tarde... 

La blanquísimaluz producida por la energía del rayo lo empujó durante un instante por sobre las cabezas de las viejecitas.Cesaron los quejidos.Y,de prontola tormenta desapareció,el viento cesó ytambién se esfumó el desarticulado molino, y todo tanfácil como había venido. 

Solo entonces Juan con una profunda y eterna sonrisa de agradecimiento a esas viejitas,se elevó para siempre.

Se había abierto el camino de SUluz..

El vagabundo se había convertido en otro viajero,y élgracias a la fuerza de la fe develaría el misterio de la vida eterna.

Desde entonces no se lo ha visto.

Ese gran caserío con aspiraciones de ciudad, había perdido una atracción pueblerina pero habían ganado una gran experiencia. 

A casi todos se les habían aclaradovarias cosas: 

Con la fuerza de la perseverancia, la fe, la oración;en algún momento se produce ese mágico momento. El de encontrar cada uno de nosotros la luz,que nos aclara el camino..Igual quea Juan ,el agricultor. 

Y que paradoja!Algunos trenes de carga volverían a circular....los que mucho tiempo antes, Juaniba a ver desde el molino... que ya no estaba... y que seguro fue conél.... abriendo otra hermosa época... casi seguro.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada